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¿Qué instrumento debo de usar?

¿Qué instrumento debo de usar?

Las técnicas para la realización de investigaciones científicas son muy variadas y tienen distintos propósitos, pero todas ellas resultarán siendo inútiles si antes no se ha comprendido a cabalidad la metodología de la ciencia para producir conocimientos. Esta ardua tarea requiere formación sólida y lecturas intensas para comprender la racionalidad de la ciencia, explicarnos los hechos a partir de hipótesis y tomar decisiones con respecto a ellas en función de la evidencia que se halle en la observación de los hechos. Nada tan evidente: si los hechos se presentan en el sentido propuesto por las hipótesis, éstas se aceptan; mientras que si los hechos no se presentan en la forma planteada por los hechos, éstas se rechazan. En otras palabras, son los hechos, y no las conjeturas, los que dirimen acerca de la validez del conocimiento, pues sería de una gran ingenuidad pretender dar por válidas las hipótesis que no sean sustentadas por los hechos. Si una hipótesis no concuerda con los hechos, debe ser rechazada. No es posible lo contrario: rechazar los hechos para mantener la vigencia de nuestra hipótesis.

Este volumen complementa lo dicho en Metodología de la Investigación Científica. Aquí se proponen las técnicas más necesarias para realizar el trabajo de campo que demanda toda investigación.

Se explica lo relacionado con el proceso de construcción de los instrumentos para el acopio de datos. Para ello existen determinadas técnicas, pero si optamos por los métodos cuantitativos, debemos tener en cuenta que los fenómenos que vamos a estudiar, si cuando nos referimos a ellos, podemos hablar en términos de más o de menos, es decir, frente a dos fenómenos podemos decir que uno es más que otro, entonces es posible medirlos. Reconocer la magnitud de los fenómenos es requisito previo para poder medirlos. El investigador intuye que el fenómeno que estudia posee una determinada magnitud, pero le resulta difícil conocerla, medirla, porque no dispone de los instrumentos que le permitan acercarlo a la real magnitud de tales fenómenos.

También se dan las pautas para hacer el muestreo y se enfatiza que toda muestra, si partimos del razonamiento de que toda muestra es el subconjunto de la población, es representativa, y si no es representativa la supuesta muestra, sencillamente no es muestra.

En otro capítulo se explica el proceso de prueba de hipótesis con procedimientos estadísticos. Para ello se han adoptado como ejemplos algunas investigaciones realizadas en la Facultad de Educación, y que han servido a sus autores para optar los grados académicos correspondientes.

Finalmente, en el presente volumen se explica lo relacionado con el Informe de Investigación, que en realidad es la tesis que los graduandos deben redactar. La tesis es eso, el informe del trabajo de investigación realizado. El graduando debe realizar un proceso de investigación, debe recoger evidencias que contradigan o confirmen sus hipótesis y debe analizar sus resultados y tomar decisiones con respecto a ellas. Al final de todo este esfuerzo, el investigador, ya culminado el proceso de investigación, se recluye en su gabinete para dar cuenta, por escrito, del proceso de investigación que ha seguido y de la forma cómo ha sometido a contraste sus hipótesis con los hechos. Es decir, redacta su informe científico, empleando las formas del lenguaje más apropiadas al caso. Esta es la tesis que los estudiantes del programa de Maestría en Educación deben redactar, como resultado de un proceso de investigación realizado.

Se pretende, con este volumen, cubrir los vacíos que puedan existir en la aventura de hacer ciencia y reiteramos nuestra invitación a los participantes del programa para que asuman el reto de hacer investigaciones, informar acerca de sus hallazgos y, finalmente, optar el grado académico correspondiente, auténtico motivo de su incorporación a San Marcos de todos quienes estudian maestría.

1. LA MEDICIÓN

La medición es un proceso que consiste en asignar numerales a determinados fenómenos o eventos, siguiendo reglas previamente establecidas. Esta definición planteada por S. S. Stevens es intencionalmente muy genérica, pero es muy útil porque hace posible abarcar todos los aspectos que se derivan del proceso de medición y, además, porque permite sostener que es posible, teóricamente, medir cualquier fenómeno siempre y cuando las reglas tengan un fundamento racional o lógico.

Los fenómenos o eventos a los que se hace referencia son las variables, es decir, fenómenos que varían cuando asumen dos o más valores. En la investigación interesa examinar y analizar cada uno de estos valores.

Para realizar un proceso de medición es necesario reconocer que el fenómeno a medir tiene su propia magnitud y que el problema radica en que el investigador, con los instrumentos que dispone, no la puede conocer plenamente. La medición es, en estricto sentido, conocer la verdadera magnitud del fenómeno, de ahí que resulta muy importante que toda auténtica medición sea isomórfica con la realidad que se está midiendo, es decir, que los datos que se obtengan como resultado de la medición deben ser parecidos, equivalentes, o correspondientes a los que realmente posee el

fenómeno que se mide; aunque en realidad no se mide el fenómeno directamente, sino los indicadores de sus características. Es muy importante tener en cuenta esto cuando se realizan procesos de medición de fenómenos o variables del comportamiento que, por naturaleza, son muy elusivas, impredecibles y difíciles de identificar, como la creatividad, el talento, el coeficiente intelectual, la personalidad, la agresividad, el rendimiento académico, la angustia, etc. Como estos fenómenos ofrecen dificultades a los esfuerzos por medirlos, solo se puede inferir sus características a partir de la observación o el análisis de sus indicadores.

Analizar los aspectos relacionados con la medición es muy importante cuando se trata especialmente de la investigación cuantitativa en la que, en todo momento, se trata de emitir juicios de valor acerca de los fenómenos que se estudian y se trata de estimar, ponderar, puntuar, graduar, precisar, etc., sus características.

Para realizar procesos de medición es necesario que las variables que se estudian varíen en términos de más o de menos cantidad, es decir, que de una variable se pueda decir que la característica se presenta en términos de más cantidad o de menos cantidad. Por ejemplo, tratándose de la inteligencia, es posible decir que algunas personas tienen más inteligencia y otras tienen menos inteligencia. Si esto se puede decir de la inteligencia, entonces es posible medirla.

2. POSTULADOS DE LA MEDICIÓN

Los postulados de la medición son los referentes teóricos que fundamentan los procesos de medición. El investigador debe tenerlos muy presente si pretende realizar correctamente los procesos de medición. Estos postulados son los siguientes:

A es igual a B o A es diferente a B, pero no ambas situaciones a la vez. Este postulado es importante para la clasificación, porque cuando se clasifica se ubican, exhaustiva y excluyentemente, todos los elementos del conjunto que se está clasificando en una u otra categoría. Ningún elemento puede estar a medias en una categoría ni puede estar en más de una categoría a la vez. Un objeto puede ser igual ó diferente de otro, pero no puede ser igual y diferente a otro al mismo tiempo.

Si A es igual a B y B es igual a C, entonces, A es igual a C. Este postulado permite establecer la igualdad de los miembros de un conjunto en base a una característica común a partir de la comparación de los objetos.

Si A es mayor que B y B es mayor que C, entonces, A es mayor que C. Las relaciones también pueden ser “menor que”, o “se halla a mayor distancia que”, “es más fuerte que”, “precede”, “domina”, etc. En este postulado se fundan la mayoría de las mediciones psicológicas y pedagógicas, pues al elaborar escalas, las categorías de éstas surgen por comparación con las características que poseen otros sujetos.

3. NIVELES DE MEDICIÓN

Los conceptos anteriormente expuestos permiten establecer una idea más aproximada de lo que en realidad es la medición. Sin embargo, todavía es necesario explicar lo relacionado con los niveles de la medición, concepto que también se debe a Stevens. Los niveles de la medición son las diferentes estrategias que permiten medir, con más o menos exactitud, el fenómeno. Estos niveles son cuatro: nominal, ordinal, de intervalo y de razón o proporcional.

3.1 Nivel nominal

Como su nombre lo indica, este nivel de medición consiste en asignar nombres o denominaciones a los sujetos o fenómenos de la realidad. Por ejemplo, todas las personas tienen dos nombres y dos apellidos. En nuestra sociedad el apellido paterno se lleva antepuesto al materno. Ésta es la regla pre establecida y, en este caso, se cumple la definición de medición. Ejemplos de situaciones que se miden en el nivel nominal abundan en la investigación de la conducta. Así, los estudiantes universitarios tienen su respectivo código de matrícula que los identifica; todos los ciudadanos están identificados por el número de su Documento Nacional de Identidad; los estudiantes de una sala de clases están identificados por el número de orden. Se puede codificar las categorías con 1 ó 2 para referirse al sexo masculino o al femenino, respectivamente. La misma codificación se puede usar para registrar si un estudiante está aprobado o desaprobado, si su padre vive o no, si es nacional o extranjero, si es rico o pobre, si proviene de Lima o de provincias, etc. En este caso, las variables se miden nominalmente al asignarles un código a cada uno de sus valores. Otros ejemplos en que la medición se realiza en el nivel nominal es cuando los jugadores de un equipo deportivo llevan en su camiseta un número que los identifica; los autos de carrera se identifican por sus números, así como los caballos de carrera o las candidatas en un concurso de belleza. En todos estos casos, los números no tienen el significado de cantidad. A quien se asigne el número 2 no significa que sea más con respecto a quien posea el número 1, sino que estas denominaciones sólo son ‘nombres’, ‘rótulos’, ‘códigos’ convencionales. La asignación de numerales se acepta como un proceso de medición nominal si previamente se han observado las reglas pre establecidas.

Las variables que se miden en este nivel generalmente son las categóricas. La investigación cualitativa se basa en este tipo de medición, al ubicar la característica que se estudia en una, y sólo en una, categoría. Estas categorías pueden ser ‘nominadas’ ó ‘denominadas’ según el libre albedrío del investigador; así por ejemplo, los valores del estado civil se pueden denominar como: soltero, casado, viudo, divorciado, conviviente, etc. El tipo de gestión de las universidades puede ser: nacional o particular. El lugar de nacimiento puede ser: nacional o extranjero.

Como se ha dicho, estas categorías son excluyentes y no puede darse el caso de alguien que sea soltero o casado a la vez, como tampoco puede ocurrir que alguien sea nacional o extranjero, al mismo tiempo.

3.2 Nivel ordinal

Como se habrá notado, la medición nominal sólo identifica a los sujetos. No proporciona ninguna información adicional. En cambio, la medición ordinal incorpora un elemento nuevo: indica el orden, precedencia o prelación en el que se hallan los sujetos. En este caso funciona el tercer postulado (A es mayor que B y B es mayor que C, en consecuencia A es mayor que C ). Al emplear el nivel ordinal de medición se puede afirmar, por ejemplo, que en una carrera de caballos, el No 5 llegó 1o, el No 3, llegó 2o y que el No 7, llegó 3o. El orden de mérito de los estudiantes es un caso típico de medición ordinal, así como lo son los resultados de los exámenes de admisión a las universidades. Este nivel informa que, por ejemplo, ocupar el 5° puesto entre 300 alumnos es más meritorio que ocupar el mismo 5° puesto entre 6 alumnos, pero no informa con respecto a cuál de los estudiantes es mejor. El siguiente gráfico ilustra lo dicho:

5° 4° 3° 2° 1° Mediciónordinal ———————|———|—————————|—|————|page13image375315168

8 2

7 3 5Mediciónnominal

Gráfico No 1

Un caso típico de medición en el nivel ordinal es la escala de evaluación que se emplea en los procesos de sustentación de tesis, en los que se evalúa como aprobado o desaprobado. Y dentro de la categoría de aprobado se distingue todavía las siguientes sub categorías: aprobado por mayoría, aprobado por unanimidad, sobresaliente, o sobresaliente con recomendación de publicación de la tesis. También los resultados de un proceso de admisión para ingresar en una Universidad se expresan en el nivel de medición ordinal, pues se dice que alguien ocupó el primer puesto, el segundo puesto, o el tercer puesto, etc. La medición ordinal requiere de la información que proporciona la medición nominal.

3.3 Nivel de intervalo

Como quiera que la medición ordinal proporciona información acerca de la precedencia, prelación o del orden en que se ubican los sujetos, se observa en muchos casos que el segundo lugar está muy próximo al primero y que el tercero,

muy lejos de los dos primeros, tal como pude verse en el gráfico N° 1. Para evitar estas distorsiones y hacer una medición más exacta, se emplea la medición en el nivel de intervalo, en el que se establecen distancias iguales para cada puntuación, es decir, se diseña una escala con intervalos iguales.

Las escalas intervalares o de intervalos iguales poseen las características de las escalas nominales y de las ordinales. La diferencia está en que las distancias de cada intervalo son iguales. La representación de este tipo de escala es la siguiente:

abcdefgh |———|———|———|———|———|———|———|———| 012345678

Gráfico N° 2

Por ejemplo, si se midieran cuatro objetos en el nivel intervalar se obtendrían los siguientes valores: 8, 6, 5 y 3. En este caso se puede afirmar, con toda razón, que la diferencia entre el primer objeto y el tercero (8 – 5 = 3) es igual a la diferencia que existe entre el segundo y el cuarto (6 – 3 = 3).

En la medición intervalar, los intervalos se pueden sumar o restar. Usando la representación anterior, se puede afirmar que el intervalo entre c y a es 3 – 1, ó sea 2; el intervalo que existe entre d y c es 4 – 3, ó sea 1. Además se pueden sumar los intervalos: 2 + 1 = 3

Y se puede comparar la distancia entre d y a (4 – 1 = 3) y la distancia entre g y d (7 – 4 = 3) y afirmar que las distancias son iguales. Lo que no se puede es afirmar que el aprovechamiento de d es dos veces superior al de b. Para formular este tipo de afirmación se requiere un nivel más elevado de medición. Con la medición intervalar se puede elaborar escalas, como la escala vigesimal para medir el rendimiento académico. Esta escala abarca del 1 al 20. La medición del coeficiente intelectual también se realiza en una escala de intervalo. La medición en el nivel de intervalo supone la medición en los niveles previos, es decir, en el nivel nominal y ordinal.

3.4 Nivel proporcional o de razón

Este nivel es el más elevado de la medición. Es el ideal de la medición científica. Una escala de este tipo, además de poseer las características de los niveles que se han descrito, parte del concepto de cero. Sin embargo, en algunos casos, la ubicación

del cero es relativa, lo que origina diferencias entre las escalas: la escala Celsius es diferente a la escala Farenheit, porque para medir la temperatura ambas escalas ubican el cero en posiciones diferentes. En el nivel de medición de razón se puede elaborar escalas que consideren valores sobre cero o bajo cero, como es el caso de las escalas para medir la temperatura o la presión atmosférica. Con estas escalas se puede realizar todas las operaciones aritméticas, como son la multiplicación y la división, además de la suma y la resta. Si existiera una escala para medir el rendimiento académico en el nivel proporcional, se podría decir que un estudiante, cuya calificación fuese 16, tendría un rendimiento académico dos veces superior con respecto de otro estudiante que obtenga la nota 08, sin embargo esto no es así en la realidad.

La medición de la temperatura o de la presión atmosférica son ejemplos de mediciones realizadas en el nivel proporcional, debido a que informan de temperaturas o niveles de presión atmosférica sobre cero o bajo cero, pero la medición que se expresa bajo cero, indica la presencia de alguna magnitud y no la ausencia total de la característica.

En las ciencias naturales, últimamente se está trabajando en el concepto del cero absoluto o de la ausencia total de la característica. Lord Kelvin considera que el punto donde no hay choques de moléculas que crean calor es el punto en el que se ubica el cero absoluto, ausencia de temperatura, y este punto es equivalente a – 273 grados Celsius, punto en el que los científicos consideran que no existe temperatura debido a que no existe actividad molecular. La medición de la temperatura, empleando este criterio, sería una medición exacta, pues el punto en el que se ubica el cero es precisamente el punto donde no existe temperatura. Sin embargo, parece que son muy pocos los sistemas de medición que parten del cero absoluto que permiten una medición exacta de los fenómenos.

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